Escúrreme…
Al fin he dado un lugar a mi ego para campar a sus anchas. Ese es el objeto de este blog, poder plasmar en un lugar público lo que pienso para que todo el mundo lo vea… y opine.
Soy una persona que cambia con pasmosa facilidad de estado de ánimo, así que el blog no seguirá una línea contínua. A veces será deprimente, otras optimista, transigente, condescendiente, intolerante, crítico y conformista… y otras extremadamente neutral… o ambiguo.
Teniendo en cuenta que mi preparación académica se limita a la famosa etiqueta de Anís del Mono, no esperes encontrar en este blog grandes soluciones a grandes problemas, ni siquiera un proceso de razonamiento elaborado. Solo se trata de hacer públicos algunos de mis sentimientos y pensamientos más profundos. Han sido innumerables las ocasiones en las que he dudado sobre lo razonable de mis planteamientos, así que espero, a través de vuestros comentarios, encontrar diferentes puntos de vista que me ayuden a ver “mis cosas” de forma más global.
En cierto modo me da igual cuánta gente me lee o me deja de leer. Sólo te pido que si eres de los que lo hacen y te animas a comentar, hazlo de forma constructiva. Yo ya sé que estoy algo “zumbado” así que si ibas a insultarme de forma gratuita… te lo puedes ahorrar. Tu comentario no será publicado y sí será convenientemente ignorado.
Para finalizar, permite que te agradezca que te hayas parado a leer esta parte. Dice mucho de ti y tu objetividad… eso es algo que valoro mucho en la gente, si es que a ti te importa lo que yo valore, claro.
¡Espero tus comentarios!